Mujeres y VIH
Salud sexual y reproductiva de las mujeres con VIH
Introducción1
La prevención de la transmisión vertical del VIH y la promoción y defensa de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres son los ejes prioritarios para lograr la integración entre la salud reproductiva y el VIH, responder al incremento de nuevas infecciones entre mujeres, niños y niñas, y mejorar la salud y calidad de vida de las mujeres con VIH, de esta forma cumpliendo con los Objetivos del Desarrollo del Mileno—en particular logrando el acceso universal a la salud reproductiva, la diminución de la mortalidad materna e infantil, y contrarrestando la expansión de la pandemia del VIH y sida.
Las intervenciones para prevenir la transmisión vertical casi eliminan la posibilidad de infección al bebé—son de 98 a 99% efectivos—y permiten un diagnóstico y acceso oportunos a tratamiento y atención a las mujeres con VIH, y potencialmente a sus parejas. Además es una oportunidad importante para sensibilizar a las mujeres VIH-negativas y sus parejas para promover la prevención del VIH.
En muchos países de América Latina así como en el mundo, brindar servicios de prevención perinatal del VIH y respetar los derechos reproductivos de las mujeres con VIH es una agenda rezagada y marginada dentro de la respuesta al VIH. Actualmente, ONUSIDA estima que una tercera parte de las 2 millones de personas con VIH en América Latina son mujeres2, de ellas solo una minoría conoce su diagnóstico.
En México, hay un estimado de 200,000 personas con VIH, de las cuales 57,000 son mujeres.3 Sin mayor acceso a la prueba del VIH, lo cual no puede lograrse con las estrategias actuales de prevención focalizadas en poblaciones claves, la mayoría de estas mujeres solo se enterarán de su enfermedad cuando ellas o su pareja masculina hayan desarrollado sida. Mientras tanto, en la región miles de niños y niñas adquieren el VIH durante el periodo perinatal—nuevas infecciones que se podría evitar en el 98% - 99% de los casos con un control médico adecuado4. En México se estima que 400 niños y niñas se infectan por vía perinatal cada año5--principalmente porque sus madres no conocen su diagnóstico ni sospechan que podrían tener VIH, y por lo tanto, no aceden a la prueba del VIH y a las intervenciones médicas indicadas. Por eso es muy importante que el sistema de salud mexicano garantice la oferta de la pruebas de la detección de VIH y sífilis a toda mujer embarazada, y que aun cuando no haya la oferta debida, las mujeres mexicanas exijan las pruebas como parte de su control prenatal, para promover su salud y la salud de su bebé.
Uno esperaría que dado que es posible casi eliminar la transmisión vertical (madre-hijo) de VIH, los médicos y los servicios de salud se mostrarían muy comprometidos en apoyar la detección de VIH entre mujeres embarazadas. Desafortunadamente, este no ha sido el caso en todas las instituciones de salud.
Implementación de la prevención perinatal del VIH en México, 2001 al 2009
A pesar de que con la firma de la Declaración de Compromiso en VIH de las Nacionales Unidas (UNGASS) en el 2001, México se comprometió a ofertar las intervenciones para prevenir la transmisión vertical del VIH al 80% de las mujeres que las necesitaban para el 2010, y que el plan nacional planteado en El Programa de Acción: VIH/SIDA e infecciones de Transmisión Sexual (ITS) para el periodo 2001 al 2006 menciona “Ofrecer la detección del VIH/SIDA y ITS al 100% de las mujeres embarazadas, negociando la gratuidad de los servicios de laboratorio para que sean accesibles a la mujer no asegurada” para lograr una disminución del 75% en los casos de transmisión perinatal del VIH6, para el fin del sexenio, se había logrado muy poco en este sentido. Para el 2008, hubo un incremento importante de la oferta de la prueba de detección en embarazadas en la Secretaria de Salud, pero la cobertura sigo siendo parcial e insuficiente. La meta para el sexenio actual (2007-2012) es “realizar la prueba del VIH a 100% de las mujeres embarazadas que se atienden en las Instituciones del Sector Salud para disminuir en un 87% la transmisión del VIH a lactantes expuestos al VIH”7.
Como lo demuestra la tabla abajo, la falta de progreso se debe básicamente a la cobertura insuficiente de la oferta de la prueba de detección del VIH entre mujeres embarazadas; ponemos énfasis en el hecho que es un problema de acceso—lo cual se podría reducir con una oferta rutinaria de la prueba del VIH a embarazadas—y no un problema de rechazo a hacerse la prueba por parte de las mujeres, dado que estudios demuestran que el 85%-90% de las mujeres mexicanas embarazadas aceptan la prueba del VIH durante el control prenatal8.
Porcentaje de mujeres mexicanas embarazadas que se realizaron la prueba del VIH durante el control prenatal, 2000-20089
INSTITUCIÓN |
2000 |
2001 |
2002 |
2003 |
2004 |
2005 |
2006 |
2007 |
2008 |
SSA |
ND |
ND |
ND |
ND |
5.5% |
8.8% |
10.2% |
20.9% |
43.0% |
IMSS |
ND |
ND |
ND |
3.3% |
3.9% |
0.4% |
0.9% |
1.5% |
6.4% |
ISSTE |
ND |
ND |
ND |
7.0% |
3.3% |
3.2% |
0.5% |
0.6% |
0.6% |
SEDENA |
17.3% |
19.4% |
24.9% |
23.7% |
36.1% |
45.7% |
26.9% |
28.5% |
36.0% |
PEMEX |
100.0% |
100.0% |
100.0% |
100.0% |
100.0% |
100.0% |
100.0% |
100.0% |
100.00% |
Total |
0.4% |
0.4% |
0.4% |
1.4% |
5.4% |
6.7% |
7.3% |
13.1% |
31.4% |
Dentro de las barreras institucionales identificadas para la implementación de la prevención de la transmisión vertical está la fragmentación de los servicios de salud y el hecho de que la salud reproductiva y la salud materno-infantil están diferenciadas de las del programa de VIH, y que por ende los indicadores de éxito para la implementación de la prevención de la transmisión vertical del VIH y la sífilis congénita corresponden al programa del VIH mientras que son los programas de salud materno-infantil y salud reproductiva los que interactúan con las mujeres embarazadas. Además, la Norma Oficial Mexicana Atención de la mujer durante el embarazo, parto y puerperio y del recién nacido (NOM-007-SSA2-1993) no ha sido actualizado aunque se encuentra en revisión desde el 2001, y actualmente solamente contempla “detección del virus de la inmunodeficiencia adquirida humana VIH en mujeres de alto riesgo (transfundidas, drogadictas y prostitutas)”10.
Muchas mujeres, sus familias, y sus comunidades también tienen la idea equivocada de que el VIH solo afecta a “mujeres de alto riesgo”, lo que es un ejemplo de estigma y discriminación y una barrera importante para la prevención del VIH entre mujeres en general, y para la prevención de la transmisión vertical del VIH. A veces las y los médicos, psicólogos y trabajadores sociales también comparten esta idea equivocada, y hasta hacen preguntas enjuiciadoras como “¿y tú has tenido comportamientos de riesgo?” para disuadir a las mujeres embarazadas de realizarse la prueba del VIH.
La realidad en México y en el mundo es que la mayoría de las mujeres adquieren el VIH dentro de su relación estable por relación sexual. Y ese obvio que cada mujer embarazada es sujeto de riesgo para la adquisición del VIH porque ha tenido sexo no protegido---un comportamiento que no solamente puede resultar en el embarazo, si no en la transmisión del VIH.
Si consideramos las mujeres con VIH en edad reproductiva que participaron en el análisis de la situación, todas adquirieron el VIH por transmisión sexual y en la mayoría de los casos (30 de 31- 96.7%) por parte de su pareja masculina estable. La gran mayoría de las mujeres están unidas (70.97%) y se dedican al hogar (64.52%).
Las mujeres no reportaron los factores de riesgo clásicos para la adquisición del VIH: múltiples parejas sexuales, uso de drogas, o ejercicio del trabajo sexual. Por otro lado, en general desconocieron o pensaron que sus parejas masculinas tampoco tenían las siguientes prácticas de riesgo para la adquisición del VIH: tener múltiples parejas sexuales, sexo con otros hombres, uso de drogas, y ejercicio del trabajo sexual, sexo con trabajadores o trabajadoras sexuales. Por su parte, algunas de las parejas masculinas con VIH manifestaron haber tenido prácticas de alto riesgo para la adquisición del VIH, tales como sexo no protegido con trabajadores sexuales y el ejercicio del trabajo sexual masculino, y varios manifestaron que habían tenido múltiples parejas sexuales femeninas. Pero también es importante notar que algunos atribuyeron la infección por el VIH a sexo no protegido con una pareja femenina estable. En general, la vía de transmisión fue sexual, y el uso del preservativo fue muy poco común entre estos hombres y mujeres antes de su diagnóstico.
Conocimientos del VIH y vías de transmisión
En respuesta a preguntas sobre el VIH antes de su diagnóstico, sobresale que aunque las mujeres sabían que el VIH se transmitía por vía sexual y sanguínea (por transfusiones y compartir jeringas), desconocían las posibilidades de la transmisión vertical del VIH, y que era posible prevenirla. Este hallazgo refuerza la idea de que es imprescindible implementar campañas masivas para informar a las mujeres en edad fértil, y en particular a las mujeres embarazadas que acuden a centros de salud y hospitales, sobre la existencia de la transmisión vertical del VIH y la sífilis, la posibilidad de prevenirlas, así como de garantizar la oferta de la prueba del VIH a mujeres embarazadas de forma rutinaria en los servicios de salud. Es preocupante que varias de las mujeres entrevistadas no recibieron información adecuada sobre la posibilidad de prevenir la transmisión del VIH cuando recibieron la oferta de la prueba, y por lo tanto, no entendieron los beneficios para su salud y la salud del producto. Uno de los motivos por los cuales son tan importantes las campañas educativas y la oferta rutinaria de las pruebas del VIH a mujeres embarazadas es que este estudio, como otros con mujeres con VIH mexicanas, identificó que las mujeres tuvieron muy baja percepción del riesgo para la adquisición del VIH antes del diagnóstico11.
Vulnerabilidad al VIH y Violencia de Género
La presencia cotidiana de la violencia de género marca las historias de las mujeres con VIH participantes. La gran mayoría de las mujeres con VIH entrevistadas (80.64%) reportaron haber experimentado violencia psicológica, física y/o sexual en algún momento de su vida. En cuanto a la violencia sexual, las mujeres reportan violencia sexual durante todo el ciclo de la vida, desde abuso sexual durante la niñez (generalmente por parte de familiares hombres—padres, hermanos, tíos) hasta violación por parte de la pareja. Vivir una relación violenta fue un motivo para no insistir en el uso del condón con el hombre que les transmitió el VIH, y algunas mujeres reportaron que a pesar de que usaron condón en otros momentos con esas parejas, durante el coito forzado no hubo uso del preservativo. La violencia de género perpetrada por el hombre que les transmitió el VIH pero con el cual ya no tenían una relación—porque el hombre había fallecido por VIH o porque se separaron a raíz del diagnóstico—fue común. La violencia por parte de la pareja actual fue mucho menos común. Este hallazgo, en combinación con las narrativas que describen el diagnóstico como un parteaguas después del cual cambiaron sus ideas y disponibilidad a aguantar la violencia sugiere la capacidad transformadora de las mujeres. Eso dicho, la dependencia económica y tener hijos pequeños mantuvo a algunas mujeres en relaciones de violencia, y en estos casos la respuesta de los servicios de VIH dejaba mucho que desear. Es necesario que las mujeres incrementen su conocimiento de los vínculos entre la violencia y la vulnerabilidad al VIH, y que los servicios de salud apoyen a las mujeres para la identificación, tratamiento y sanción de la violencia de género.
RECOMENDACIONES
-
Implementar campañas generalizadas para incrementar la percepción de riesgo asociada a la vulnerabilidad de las mujeres al VIH, y diseñar e implementar estrategias de prevención diferenciadas por género con poblaciones clave de mujeres, incluyendo a mujeres unidas y mujeres sobrevivientes de violencia de género
-
Garantizar campañas amplias en los centros de salud y hospitales dirigidas a promover la realización de las pruebas del VIH y sífilis entre embarazadas para sensibilizar a mujeres embarazadas y sus parejas masculinas sobre los beneficios de la realización de la prueba de detección
-
Actualización de la NOM-007 (Atención de la mujer durante el embarazo, parto y puerperio y del recién nacido) para incluir la oferta rutinaria de la prueba del VIH durante el control prenatal para cada mujer embarazada asi como en los reglamentos internos de las instituciones de salud
-
Garantizar el abasto de insumos para la realización de las pruebas de detección con presupuesto etiquetado, e implementar sanciones administrativos a los proveedores de servicios de salud y funcionarios públicos que no cumplen con este deber.
-
Garantizar la identificación y atención de la violencia intrafamiliar en el control prenatal y en los servicios de VIH
-
Abastecimiento en los hospitales que atienden partos con pruebas rápidas de VIH y con antirretrovirales intravenosos para poder realizar la prevención de la transmisión perinatal del VIH con un diagnóstico durante la labor de parto
Recuerda que las mujeres tenemos el derecho a recibir servicios de atención médica gratuita y de calidad durante el embarazo, parto y postparto—las pruebas de detección del VIH y de la sífilis deben de ser parte de estos cuidados.
EXÍGELOS POR TU SALUD Y LA DE TU BEBÉ
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1. Preparado por Tamil Kendall. Balance, con el apoyo de UNIFEM, la Fundacion Ford, UNFPA-CST, IPPF, la Universidad de British Columbia-Okanagan, la Fundación Trudeau y el programa de estudios posgrados de Canadá Vanier, realizó este estudio para describir la situación actual en México como un insumo para la incidencia política y las acciones por parte de la sociedad civil, el gobierno, y los actores multilaterales. El estudio es de corte cualitativo con una muestra teórica, en el cual se exploraron las vivencias de mujeres con VIH en edad reproductiva que han tenido un embarazo desde el 2001 y reciben servicios de salud por parte de la Secretaria de Salud en el Distrito Federal, el Estado de México y Morelos. Comparamos los relatos de las mujeres con las experiencias y conocimientos de sus parejas masculinas, proveedores de servicios de salud, tomadores de decisión, activistas y otros expertos en el tema de VIH y salud reproductiva. En total se realizó 31 entrevistas con mujeres con VIH, 11 entrevistas con parejas masculinas, y 40 entrevistas con tomadores de decisión, proveedores de servicios de salud, y activistas (Bertaux, D. 1993). Los relatos de la vida en el análisis social. En Aceves Lozano J, comp., Historia Oral (pp. 136-148). México D.F.: Instituto de Investigaciones José María Mora; Cresswell, J.W. (2007). Qualitative Inquiry and Research Design, 2nd edition (pp.126-129). Thousand Oaks: Sage Publications).
2. UNAIDS. Report on the Global AIDS Epidemics. (2008). Geneva: UNAIDS
3. WHO/UNAIDS/UNICEF. Mexico: Epidemiological Fact Sheet on HIV and AIDS: 2008 Update.(2008). Geneva: UNAIDS.
4. Volmink J, Siegfried NL, van der Merwe L, Brocklehurst P. Antiretrovirals for reducing the risk of mother-to-child transmission of HIV infection. (2007). Cochrane Review: Oxford.
5. Uribe-Zúñiga, P., Ortiz-Ibarra, F. J., Hernández Tepichin, G. (2008). La prevención de la transmisión perinatal. En Córdova Villalobos, J. A., Ponce de León Rosales, S., Valdespino, J. L. (Eds). 25 años de SIDA en México: Logros, desaciertos y retos (pp. 73-92). Cuernavaca, Morelos: Instituto Nacional de Salud Pública.
6. Secretaria de Salud, Programa de Acción: VIH/SIDA e Infecciones de Transmisión Sexual. (2002). Secretaria de Salud: México, Distrito Federal: pp 36, 38.
7. Secretaria de Salud, Programa de Accion para la prevención y control del SIDA en Mexico, 2007-2012. En Córdova Villalobos, J. A., Ponce de León Rosales, S., Valdespino, J. L. (Eds). 25 años de SIDA en México: Logros, desaciertos y retos. Cuernavaca, Morelos: Instituto Nacional de Salud Pública:352.
8. Romero-Gutierrez, G., Delgado-Macias, A. A., Mora-Escobar, Y., Ponce-Ponce de Leon, A. L., Amador, N. (2007). Mexican women’s reasons for accepting or declining HIV antibody testing in pregnancy. Midwifery, 23(1), 23-27; Vera Gamboa, L., Gongora Biachi, R. A., Pavia Ruz, N., Osorno, J. G., Lara Perera, D., Alonzo Salomón, L. (2005). Aceptabilidad para la detección de anticuerpos contra el VIH en un grupo de mujeres embarazadas de Yucatán, México. Ginecología y Obstetricia de México, 73 (7), 355-359.
9. ND-No disponible. Boletín del Grupo de Información Sectorial en VIH/SIDA (Diciembre 2007) No. 5. y Boletín del Grupo de Información Sectorial en VIH/SIDA (Diciembre 2008). http://www.censida.salud.gob.mx/descargas/comites Consultado el 27 de abril 2010, pg. 11.
11. Campero, L., Caballero M., Kendall, T., Herrera, C., Zarco A. Soporte emocional y vivencias del VIH: Impactos en varones y mujeres mexicanos desde un enfoque de género. Salud Mental (aceptado abril 2010, en prensa); Kendall T. & Pérez-Vazquez H. Hablan las mujeres mexicanas vih positivas: necesidades y apoyos en el ambito medico, familiar y comunitaria. Mexico City, Mexico: Colectivo Sol, 2004.
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